sábado, 18 de octubre de 2008

lunes, 13 de octubre de 2008

Ética en el ideario del Che Guevara

El pasado 8 de octubre, el Dr.José Jesús Villa Pelayo ofreció una palabras en la Asamblea Nacional de Venezuela, en el Salón "Luisa Cáceres de Arismendi", con motivo de la conmemoración del 41 aniversario de la muerte de Erenesto Che Guevara; en el marco del evento titulado "Vigencia del Pensamiento del Che".

Reproducimos aquí las palabras del Dr. Villa Pelayo, tituladas "La ética en el ideario del Che Guevara"


martes, 9 de septiembre de 2008

PODER NACIONAL SURAMERICANO

por GILBERTO MERCHÁN y JOSÉ JESÚS VILLA PELAYO

jueves, 24 de enero de 2008

PROGRAMA "ENIGMAS DEL PODER"/ 24 DE ENERO DE 2007

RESUMEN

por José Jesús Villa Pelayo y Gilberto Merchán

En el programa del 24 de enero, tocamos dos temas actuales y álgidos de la Geopolítica Mundial: la crisis colombo-venezolana y la carrera por la candidatura demócrata a la presidencia de los Estados Unidos.

Algunos temas quedaron afuera, siempre sucede así: la gira del presidente Bush al Medio Oriente, la situación en Gaza y el genocidio de sus habitantes.


La Crisis Colombo-Venezolana
La crisis se ha agudizado luego de la liberación de las señoras Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo, y de la solicitud que hiciera el presidente Chávez, en el seno de la Asamblea Nacional, sobre el estatus de fuerza beligerante de las FARC, a las cuales se les ha tildado como grupo terrorista en virtud de una Operación de Guerra Linguística que no pretende otra cosa que desprestigiarla, ablandar la Opinión Pública Mundial y colocar al territorio colombiano (la puerta de acceso de los Estados Unidos a América del Sur) en el área de influencia (y guerra) de la denominada Guerra Global que se libra, de manera secreta y pública, en todo el mundo. La misma Operación de Guerra Linguística le ha otorgado el nombre de Narco-Guerrilla tanto a las FARC como al ELN. "Narco-Guerrilla" es una Neolengua que pretende involucrar al territorio colombiano en el área y zona de la lucha contra el Narcotráfico, como excusa para la intervención y militarización de Colombia.

Lo que está en juego, en Colombia, es el destino de América del Sur y, por esta vía, de toda América Latina. Todo lo demás son excusas y justificaciones, decorado y show, puesta en escena hollywoodense para el control del subcontinente. Todas estas Operaciones de Guerra las maneja, con descaro, el Comando Sur, que tiene en el país hermano su más importante centro de operaciones. Recordemos que, después de Israel y Egipto, Colombia es el mayor receptor de ayuda militar estadounidense. Recordemos también que, en su territorio, está desplegada una considerable fuerza de personal militar y contratistas norteamericanos y, por supuesto, las bases de radares y todo el complejo de inteligencia y personal de inteligencia apostados allí.

La Base de Marandúa fue utilizada para triangular a Venezuela durante el golpe de estado de abril del año 2002. Aviones espías, fantasmas, F117 y otros muchos más surcan el cielo colombiano, país desde el cual se ha tendido un arco de contención y penetración tanto de Venezuela como del Brasil y del Ecuador.

El presidente Uribe no las tienes todas consigo. En la rueda de prensa que ofreciera, en su gira europea, no parecía un hombre articulado, seguro; más bien parecía alguien que ha perdido el control de la situación. Creemos que el presidente de Colombia se equivoca al separarse, voluntariamente, del nuevo sistema de alianzas en América del Sur (en el marco de la reconfiguración del mapa político del subcontinente) y acercarse, cada día más, a las posiciones (ya derrotadas) del presidente de los Estados Unidos y las familias que lo apoyan. Estas familias son, por supuesto, el núcleo de las élites que lo sustentan. Las familias ultraconservadoras y neoconservadoras y sus operadores políticos en Washington.

La candidatura demócrata por la presidencia de los Estados Unidos
Por otra parte, el mapa político de los Estados Unidos va a cambiar, es inevitable. Las familias liberales que se nuclean en torno al Consejo de Relaciones Exteriores, el Grupo Bilderberg (sus aliados europeos) y la Comisión Trilateral (sus aliados japones) van a tomar de nuevo el control político de la Casa Blanca, ya sea de manos del senador Barck Obama o de la ex primera dama y senadora Hillary Clinton, quien ha ganado las primarias en New Hampshire y Nevada, mientras que Obama, quien ha sido atacado brutalmente por segmentos del Partido Demócrata y también por el Partido Repúblicano (explotan su pasado musulmán, su nombre, sus posturas de izquierda liberal socialista e incluso lo que ellos han denominado, maliciosamente, su "pasado bizarro") ha ganado únicamente las elecciones en el estado de Iowa.

No obstante, cualquiera sea el candidato demócrata para la presidencia de los Estados Unidos, tendrá la misión de reordenar la política exterior norteamericana y reposicionar, en el marco del multilateralismo o trilateralismo (esto ya luce imposible), a su país en la esfera política internacional en un mundo que dejó de ser unipolar y unilateralista en favor de un mundo multilateral; asimismo, tendrá la tarea irrenunciable de terminar o continuar la Guerra de Irak.

Todo indica que de ganar la señora Clinton las elecciones presidenciales, habrá cambios importantes en la guerra pero seguirá la guerra. En el caso del senador Obama, la Guerra de Irak llegará a su fin, al parecer. Lo que sí parece improbable es que termine la Revolución Conservadora y sus efectos estructurales que llegaron a su etapa más álgida con el segundo mandato del presidente Bush, hoy desgastado hasta el cansancio.

El nuevo presidente de los Estados Unidos se enfrentará a la Crisis Energética Mundial, a la enorme Crisis Financiera Mundial cuyo epicentro es, precisamente, los Estados Unidos; a la Crisis Climática Global; a la reorganización del mapa geopolítico del globo post 11 de septiembre; al auge insólito de China como la gran superpotencia del siglo XXI; a la resurección de Rusia (la Tercera Roma); a los retos de la Nueva Globalización en el marco de un mundo transmoderno.

La Nueva Globalización es el resultado de la crisis de la Globalización Neoliberal, de la crisis del unilateralismo, de la Guerra contra el Terrorismo (o Guerra Global), de la Crisis de la Economía Financiera Mundial que, desde comienzos de los años 70 (luego de la Crisis de la Economía Desarrollista moderna), organizó la economía de la Aldea Global.

América Latina, la nueva América Latina es otro de los grandes problemas a los cuales se enfrentará el también nuevo presidente de los Estados Unidos
.

jueves, 3 de enero de 2008

Saboteando la Operación Enmanuel

por José Jesús Villa Pelayo

Está claro que la denominada "Operación Enmanuel" fue saboteada, de principio a fin, tanto por el gobierno colombiano como por el gobierno de los Estados Unidos. Jamás existió la intención genuina de permitir la entrega de los tres rehenes. Y, a pesar de que el gobierno de Colombia dio el visto bueno a las autoridades venezolanas para ejecutar la operación, luego la sabotearon con varias oscuras intenciones.

Como afirmé antes, el presidente Uribe no estaba interesado en llevar a buen término el canje humanitario ni permitir la entrega de los rehenes, prueba de ello es que, efectivamente, y según las informaciones más fidedignas,
en la zona de entrega de los rehenes, se realizaban operaciones militares y de inteligencia a gran escala. Porque todo el mapa colombiano se transformó, repentinamente, en un enorme escenario y tablero del juego geopolítico y militar en América del Sur. Y lo que en realidad estaba en juego era el futuro político del subcontinente y, por esta vía, la permanencia del Plan Colombia y la presencia militar estadounidense en suelo de la América meridional. En consecuencia, la realidad tras bambalinas era más dura y lúgubre de lo que muchos piensan. Por ello, para contrarestar la "operación Enmanuel" se diseñó una "Operación Negra" que no tenía otra intención que desacreditar a las FARC y dejar en ridículo tanto al presidente Chávez como al presidente Kirchner, en el marco más amplio del sabotaje de la formación del Eje Caracas-Buenos Aires. Lo que está en juego es el fin de la dominación estadounidense en Latinoamérica. Y esto es irrefutable.

En realidad, durante toda la Operación Enmanuel se realizaba sobre Colombia una enorme Operación de Guerra Electrónica y Bloqueo de Comunicaciones, con personal de la CIA, NSA e Inteligencia del Ejército y la Armada estadounidenses desplegados en territorio colombiano, con el auxilio de los aviones fantasmas F-117 Nighthawk y la efectiva triangulación del país. Todo el personal militar estadounidense en Colombia estuvo en alerta y actividad a las órdenes de los jefes militares del Comando Sur, porque la idea siempre fue hacer fracasar la entrega de los rehenes. Mientras tanto, el ejército colombiano activaba operaciones militares a gran escala que, sabían, impedirían el éxito de la entrega. Asimismo, el gobierno colombiano agobiado por la "Operación Enmanuel" y sus imlicaciones políticas a nivel regional, nacional e internacional preparaba la fase propagandística de la Operación Negra, diseñada en los más oscuros rincones de algún laboratorio de Guerra Psicológica, para ponerle fin a la "Operación Enmanuel".

De hecho, las declaraciones del presidente Uribe crearon inmediatamente la matriz de opinión según la cual las FARC habían mentido al mundo sobre el pequeño Enmanuel quien, en realidad, y según la versión del gobierno colombiano, no estaría en poder de la guerrilla. El presidente Uribe, su gobierno, y las familias que controlan el poder en Colombia, estaban tan aterradas con el éxito de esta Operación, así como con el papel de mediación del presidente Chávez, que, finalmente, terminaron por abortar este engendro, esta obra vil para darle un fin tragicómico, muy bien planificado, al recate de la señora Clara Rojas, su hijo Enmanuel y la ex congresista Consuelo de Perdomo.

No hubo nada dejado al azar. Y no era para menos. Ya estaba decidido. Desde las altas esferas del poder en Washington no se permitiría el éxito de la "Operación Enmanuel".